Este sustrato combina la naturaleza orgánica y tolerante del suelo con la precisión de la lana de roca. Gracias a las características especiales del sustrato, no es necesario disponer de dos versiones del nutriente, una Vega y una Flores, sino que una única fórmula es suficiente tanto para la fase de crecimiento como para la de floración. ¡No podemos hacer las cosas más fáciles!
CANNA COCO Brick está elaborado con ingredientes de la más alta calidad, está lavado y amortiguado, no se esteriliza con vapor y cuenta con la certificación RHP para horticultura.
El orificio especialmente diseñado que contiene permite al ladrillo expandirse más rápidamente que cualquier otro que haya visto antes. Cada ladrillo viene empaquetado en su propia bolsa, diseñada para poder empapar el ladrillo dentro de ella. Además, la bolsa tiene unas asas de agarre que facilitan el transporte del sustrato a la maceta, bolsa, jardinera o cualquier otro lugar donde se desee utilizar. Un ladrillo de coco produce 20 litros de coco, pero, en caso de que se desee trabajar con porciones más pequeñas, resulta muy fácil partir el ladrillo en dos gracias a la hendidura de corte facilitada en su parte central, obteniendo así dos partes iguales de 10 litros cada una. Debido a la naturaleza compacta del ladrillo, su almacenamiento y transporte resultan muy cómodos. Además, CANNA COCO Brick también es apto para su reutilización.
- Abra la bolsa.
Consejo: la hendidura que trae en su parte central facilita el poder partir el ladrillo en dos si se desea elaborar 10 litros de coco en lugar de 20.
- Agregue agua limpia (viértala también a través de los orificios) en fracciones de 0.5 a 1 litro, hasta que el coco esté totalmente expandido.
Consejo: utilice agua templada o tibia para aumentar la velocidad de expansión.
- Si es necesario, afloje un poco el coco con las manos para lograr un producto uniforme.